TRES TRISTES STRIPTEASES

SINOPSIS

Tres personas desnudan su alma entre deseos y el desorden de buenas voluntades. No pueden abrir su corazón dando puñetazos desde dentro, así que sólo les queda perderse en ellos mismos. Necesitan cavar su razón hasta dejarla como una boca sin lengua. Alejarse de la repetición infinita del sueño, la que sustituye al Ser, para rescatar su alma dejándose devorar por ella. Un viaje donde irán perdiendo los dientes y el grito para llegar al reflejo de la más profunda verdad de su Ser.

La vida verdadera no se da. Llega tras haberse desembarazado de todas las “mondaduras” de uno mismo. Se llega a ella tras haber atravesado zonas de sombra, tras un cierto morir a sí mismo. Los tres harán la búsqueda en soledad porque es la única manera de que encuentren y acepten la verdad de lo que son.

“Tengo algo mejor que hacer: tengo algo mejor que vivir. Lo más urgente es dejar de mentirse.”


¿Será verdad que cuando el cuerpo muere el alma canta?
Fue el último día que iban a ser ellos mismos.

FICHA ARTÍSTICA

Creación e interpretación: Virginia García, Damián Muñoz, Julio César Iglesias
Música: Damián Muñoz
Iluminación: La Intrusa, Jorge Fuentes
Espacio escénico y vestuario: La Intrusa
Director Técnico: Jorge Fuentes
Producción: La Intrusa
Management y producción en gira: Cane (N. Canela)
DISTRIBUCIÓN Y TOUR MANAGER: Dani Planas


Duración: 1h aprox.

GALERIA IMAGENES

VIDEO

Video promocional del espectaculo.


PRENSA

“Desde el escenario, tres bailarines honestos, comprometidos y sensibles nos van guiando con seguridad por su camino de pesar disfrazado de atracción sexual. La danza, perfectamente insertada y parte del discurso, tiene rigor en la ejecución y conexión directa con la sensibilidad directa de sus intérpretes. Virginia García, el vértice femenino, desvela gran capacidad emotiva y un insospechado potencial físico. Jorge Jaúregui es intenso, estilizado y concentrado, mientras que Damián Muñoz, coreógrafo sensible y al unísono bailarín de especiales cualidades, experimenta con éxito en movimientos fragmentados que son prueba de su milimétrico dominio de la técnica...”
Omar Khan, Revista POR LA DANZA

“Es el resultado maduro de un trabajo que quiere acercar al espectador a otro desnudo, el interior, quizás el más difícil de desvestir. Los tres intérpretes se revuelven en un paroxismo que cumple su cometido: llevar al espectador a una tierra de nadie árida, de derrota.”

“La intermitencia de una luz que puede ser el latido del corazón, un telón de fondo rojo a base de volantes que también puede verse como un mar de sangre. Hay ironía en todo eso, como en el movimiento hay una enorme carga de hastío y de deseos rotos.”
Roger Salas, EL PAIS